Héroes de la segunda guerra mundial

 
 
“Existen estrellas que su resplandor es visible en Tierra aunque se hayan extinguido. Existen personas que su brillo continúa iluminando el mundo aunque ya no estén presentes”. Hannah Senesh
 
Durante los terribles años de la Segunda Guerra Mundial, gran parte de los europeos permaneció en silencio, colaborando con su indiferencia al asesinato de millones de seres humanos. Paralelamente, una valiente minoría arriesgó su propia integridad luchando contra tanta crueldad para salvar al menos alguna vida. Estos héroes, denominados “Justos entre las Naciones”, son los gentiles o no judíos que arriesgaron o dieron sus vidas para salvar las de miles de semejantes condenados a perecer exterminados.

PDF. Una luz en la oscuridad. Los justos entre las naciones. Texto del profesor Abraham Zylberman

Listado parcial de personas que ayudaron a refugiados judíos y otros
a huir del Holocausto nazi durante la Segunda Guerra Mundial

Estudió en la Universidad de Varsovia y el 19 de septiembre de 1940 fue arrestado y enviado a Auschwitz (prisionero número 4427), de donde fue liberado el 8 de abril de 1941 gracias a la Cruz Roja polaca. En agosto de 1942 comenzó su actividad en la resistencia polaca (Armia Krajowa). En septiembre de 1942, comenzó a encargarse de la Comisión de Ayuda a los Judíos (Żegota) y ayudó a los insurgentes del ghetto de Varsovia en abril de 1943 y tras el Alzamiento de Varsovia se estableció en Cracovia.
 
Después de la caída del dictador italiano Benito Mussolini en septiembre de 1943, el ejército alemán ocupó Atenas, donde una minoría de judíos griegos había buscado refugio. La mayoría ­–aproximadamente 60.000 de una población total de 75.000– fue deportada a campos de concentración nazis, donde todos, excepto unos 2.000, murieron. Durante este período, Alicia ocultó a la viuda judía Rachel Cohen y a dos de sus cinco hijos que buscaban evadir a la Gestapo y la deportación a los campos de exterminio.
 
Nació en una familia liberal y católica, perteneció a uno de los movimientos prohibidos por los nazis en 1935 y posteriormente encarcelada por editar un periódico por la paz, junto a seis amigos. En 1944, su amiga de origen judío Ilse Baumgart, fue arrestada por el complot del 20 de julio. El oficial que debió arrestarla la dejó escapar y ella se refugio en la casa de Gitta durante nueve meses.
 
Nacido bajo el nombre Pierre Péteul, el padre Marie-Benoît sirvió en el norte de África durante la Primera Guerra Mundial y fue herido en la batalla de Verdún.​ Tras el fin de la guerra, obtuvo un doctorado en Teología en Roma y se convirtió en una autoridad reconocida sobre el judaísmo.​ Posteriormente, ingresó a la Orden Franciscana capuchina y se radicó en Marsella. Ayudó a escapar a 4.000 judíos del Mediodía francés durante la ocupación de Francia por la Alemania nazi.
 
Durante los primeros años del conflicto Boom pudo rescatar a muchos judíos de una muerte segura a manos de las SS nazis. En 1940 los nazis invadieron Holanda y prohibieron su club. En 1942 su familia se volvió muy activa ocultando refugiados. Los nazis arrestaron a toda su familia en 1944; fueron enviados primero a prisiones holandesas, y finalmente al conocido campo de concentración Ravensbrück en Alemania. Corrie fue liberada al final de la guerra, tan sólo unos pocos días después de la muerte de su hermana Betsie.
 
Cónsul general mexicano en Francia de 1939 a 1944, posición desde la que ayudó a huir del régimen franquista y nazi a refugiados españoles republicanos, judíos franceses, libaneses y otros perseguidos, entre ellos líderes políticos europeos de oposición y miembros de la resistencia antifascista, ofreciéndoles residencia y nacionalidad mexicana.
 
Durante la Segunda Guerra Mundial mientras trabajaba como Cónsul General de El Salvador para Ginebra, y estando de acuerdo con el empresario Judeo-Húngaro György Mandl, ayudó a salvar a 40.000 Europeos de Europa Central y a los Judíos de la persecución nazi dándoles papeles falsos acreditándolos como ciudadanos salvadoreños.
 
Según una leyenda popular, el rey Cristián X decidió usar una estrella amarilla en apoyo a los judíos daneses durante la ocupación nazi de Dinamarca. En otra versión, el pueblo danés decidió usar una estrella amarilla por la misma razón. Ambas historias son ficticias. De hecho, a diferencia de los judíos de otros países sometidos al régimen nazi, los judíos de Dinamarca nunca fueron obligados a llevar una marca de identificación, como la estrella amarilla. Sin embargo, la leyenda contiene un aspecto histórico verídico: tanto el rey como el pueblo danés apoyaron a los ciudadanos judíos y desempeñaron un papel decisivo para salvar a la abrumadora mayoría de ellos de la persecución nazi y de la muerte.
 
En 1943, cuando las persecuciones contra los judíos se intensificaron y comenzaron las deportaciones, protestó ante las autoridades de ocupación, lo que le valió amenazas de muerte por parte de los Alemanes. Eso no le impidió de dar órdenes para que falsos certificados de bautismos fuesean distribuidos a los judíos, lo que permitió salvar la vida de varios miles de Judíos Romaniotes en la región de Atenas.
 
Dohnanyi hizo posible en 1942 la fuga de los abogados judíos Friedrich Arnold y Julius Fliess, junto a una docena de familiares hacia Suiza en la Operación U-7 y de otras similares. Hacia fines de febrero de 1943 confabuló junto a Fabian von Schlabrendorff y Henning von Tresckow en el asesinato fallido a Hitler en el avión Condor en Smolensk. Arrestado el 5 de abril de 1943 por cargos de haber violado leyes monetarias de cambio fue enviado en 1944 al campo de concentración de Sachsenhausen donde después del complot del 20 de julio su participación quedó en evidencia.
 
Durante la ocupación alemana de París, trabajó como voluntaria del hospital Rothschild, siendo conocida principalmente como Marie María Errázuriz o Tante Marie. Simultáneamente se unió a la resistencia francesa, lo que le permitió salvar la vida de muchas personas, entre los que se cuentan varios niños judíos que habían sido separados de sus padres. Fue varias veces arrestada e interrogada por la Gestapo; sin embargo, gracias a sus contactos diplomáticos, pudo siempre salir libre.
 
Era una maestra suiza que llegó a Madrid en 1937 como enfermera voluntaria de la Asociación de Ayuda a los Niños de la Guerra, para colaborar con el Gobierno de la República. Al finalizar la Guerra pasó la frontera a Francia junto con los miles de exiliados españoles. Allí continúo con su labor de ayuda a las mujeres y los niños internados en los campos de concentración de Argelès-sur-Mer, Saint Cyprien y Rivesaltes. Debido a las condiciones de esos campos, las posibilidades de supervivencia de un recién nacido eran prácticamente nulas, además, un parto era un gran peligro para las madres. Algunos datos indican que la mortalidad de los recién nacidos en los campos franceses superaba el 80 %. En estas circunstancias, Eidenbenz gestionó con las autoridades francesas sacar a las embarazadas de los campos; cuando no era posible, negociaba los protocolos de actuación del personal de la maternidad en los campos. Fundadora de la Maternidad de Elna, que entre 1939 y 1944 logró salvar aproximadamente a unos 600 niños entre refugiados republicanos españoles y judíos que huían de la invasión nazi.
 
Después de que Alemania invadiera Francia, en junio de 1940, la Comisión de Rescate de Emergencia, una organización de ayuda privada estadounidense, envió a Fry a Francia para auxiliar a refugiados antinazis que corrían peligro de ser arrestados por la Gestapo (policía secreta estatal alemana). En Marsella, la red de colaboradores de Fry falsificaba documentos y creaba rutas de escape clandestinas. Fry ofreció ayuda a refugiados antifascistas, tanto judíos como los que no lo eran, bajo amenaza de ser extraditado a la Alemania nazi en virtud del Artículo 19 del armisticio franco-alemán (la cláusula de “rendición por solicitud”).
 
Jan es el esposo de Miep. Aunque no trabaja para la compañía de Otto Frank, es un director de la misma y uno de los protectores de las personas en la clandestinidad. Vista, a menudo, en la Casa de atrás y se ocupa de llevar libros y las cartillas de racionamiento. Jan conoce a la familia Frank a través de su prometida Miep Santrouschitz. A partir de 1936, está presente regularmente en las reuniones de los sábados por la tarde, cuando la familia Frank invitamos a amigos y conocidos. Cuando los judíos ya no pueden ser propietarios de sus propios negocios, Otto Frank está muy agradecido de poder contar con la ayuda de Jan. Es él quien funda junto con Victor Kugler una compañía: Gies & co. como sucesora de la compañía de Otto Pectacon y obtiene la función de director de dicha compañía. Así puede mantenerse la compañía de Otto fuera del alcance de las fuerzas de ocupación nazi, porque si hubiese tenido un dueño judío (Otto Frank) debería pasar bajo control alemán.
 
Fue una de las protectoras de los escondidos en la Casa de Atrás. Después de la detención, Miep guarda los escritos de Ana en un cajón de su escritorio. En 2010 falleció a la edad de 100 años. Aquí se puede leer la historia de su notable vida. Miep Gies nace el 15 de febrero de 1909 en Viena (Austria) con el nombre de Hermine Santrouschitz. La familia Santrouschitz es católica y muy humilde. Debido a la escasez después de la Primera Guerra Mundial, Miep llega incluso a desnutrirse. Por ese motivo, su familia decide aprovechar una campaña de ayuda para los niños austríacos, enviando en diciembre de 1920 a Miep, de 11 años, en tren a los Países Bajos, para que se fortalezca.
 
Este capitán del ejército alemán fue uno de los nazis heroicos que arriesgaron su propia vida para ayudar a judíos y polacos durante la ocupación alemana en Polonia. Wilm, un ser bondadoso y valiente cuyos actos humanitarios jamás habríamos conocido si la casualidad y la gratitud de uno de sus beneficiarios no los hubieran rescatado del olvido muchos años después de su injusta muerte en un campo de prisioneros de la Unión Soviética. Nadie sabía una palabra sobre la vida de este militar alemán, uno más de los tantos oficiales del Ejército germano, afiliado además al partido nazi, y su nombre habría quedado en el más injusto anonimato si un libro autobiográfico del pianista judío polaco Wladyzlaw Szpilman no hubiera caído, casi por casualidad, en las manos del cineasta Román Polansky.
 
Desde el ascenso nazi en 1933 trabajó como conspiradora y entró en contacto con el jesuita Friedrich Muckermann. En Berlin desde 1935, escondió judíos en su residencia mientras estudiaba veterinaria, graduándose en 1943. En cooperación con la Iglesia de Suecia posibilitó el escape de 60 judíos por medio de la falsificación de pasaportes y su traslado a la frontera en camiones a menudo manejados por ella misma
 
Denunció tanto las purgas como la traición que habían sufrido muchos militantes comunistas judíos. Apoyó a los refugiados alemanes que llegaban huyendo del régimen nazi. Después de la ocupación de Praga, Milena se integra a la lucha clandestina contra los ocupantes y anda por la calle con una estrella amarilla prendida en la ropa sin ser judía. Fue detenida por la Gestapo en noviembre de 1939 y recluida en el campo de concentración de Ravensbrück, donde se convierte en enfermera. Los testimonios de las sobrevivientes hablan de su conducta animosa, solidaria y valiente que ayuda a mejorar la calidad de vida física y psicológica de las prisioneras.
 
Como cónsul general rumano en Berlín (1931-1941), y como director del departamento consular del ministerio rumano de asuntos exteriores, (15 de junio de 1941 - 17 de octubre de 1944), «en ambas funciones, durante una década y media, Karadja desarrolló una intensa actividad para salvar a los judíos rumanos sorprendidos por la guerra en el reino de la muerte» «Decenas de miles deben sus vidas a su excepcional persistencia, abnegación, determinación y amplitud que subrayaron su largo compromiso en favor de los judíos rumanos durante el régimen nazi».
 
Fue un miembro de la Resistencia polaca en la Segunda Guerra Mundial y posteriormente académico en la Universidad de Georgetown. En 1942 y 1943 Karski informó al Gobierno polaco en el exilio y a los Aliados occidentales acerca de la situación durante la Ocupación de Polonia (1939–1945), especialmente la destrucción del Gueto de Varsovia, y el secreto de los campos de exterminio nazis.
 
En agosto de 1942, Zofia Kossak-Szczucka publicó su famoso "Protest" para salvar a los judíos y fue una de las fundadoras de la Comisión de Ayuda a los Judíos Żegota a pesar de sus posiciones antisemitas antes de la guerra.
 
En 1938, Lichtenberg se convierte en deán de la Catedral de Santa Eduvigis en Berlín. Tras la "Noche de los cristales rotos" reza en público por los judíos perseguidos. En 1941, protesta en una carta al Jefe de Salud del Reich, Leonardo Conti contra el asesinato de discapacitados (el „programa de eutanasia“). El 23 de octubre de 1941, Lichtenberg es detenido por las SS o la Gestapo. El 22 de mayo de 1942 es condenado, por hacer mal uso del púlpito, a dos años de cárcel, que pasa primero en la prisión de Berlin-Tegel y luego en el campo de concentración de Berlín-Wuhlheide. Desde allí es deportado, en 1943, al campo de concentración de Dachau. En el camino muere este sacerdote, ya gravemente enfermo del corazón y de los riñones: es el 5 de noviembre. Las circunstancias exactas de su muerte no han podido ser aclaradas.
 
Poeta polaco nacido en Szetejnie, Lituania, en 1911. Al terminar estudios universitarios en Wino, fundó el grupo literario "Zagary" y publicó en 1930 los primeros volúmenes de poesía mientras trabajaba en la radio polaca. Desde 1932 lideró el movimiento vanguardista y durante la II guerra Mundial participó activamente en la resistencia a la ocupación nazi. Posteriormente viajó a Washington como diplomático, y al romper con su gobierno se exilió en Francia durante la década de los años cincuenta, produciendo varias obras en prosa que le merecieron el "Premio Literario Europeo". Desde 1961  hasta su muerte, vivió en California donde ocupó la cátedra de Lenguas y Literatura Eslava de la Universidad de Berkeley. En 1977 recibió el título de Doctor Honoris Causa en Letras por la Universidad de Michigan y en 1980 el Premio Nobel de Literatura. Tradujo al polaco obras de Baudelaire, T. S. Eliot, John Milton, Shakespeare, Simone Weil y Walt Whitman. Falleció en agosto de 2004.
 
En septiembre de 1943, Nicacci era el guardián del convento franciscano de San Damián, en Asís. Junto al obispo Giuseppe Placido Nicolini y el padre Aldo Brunacci, secretario de la diócesis y presidente del Comité de ayuda a los refugiados, Nicacci proporcionó falsas identidades a los judíos perseguidos de la zona y les dio refugio en monasterios y conventos.
 
Trabajó con el embajador Ángel Sanz Briz y otros diplomáticos de estados neutrales para sacar de forma ilegal a judíos del país. Durante la Segunda Guerra Mundial, Perlasca trabajó obteniendo abastecimientos para el Ejército italiano en los Balcanes. Cuando los nazis ocuparon Hungría en marzo de 1944, en lugar de retirarse junto con otros diplomáticos, se refugió en la embajada española en Budapest, convirtiéndose de forma inmediata en ciudadano español con el nombre de Jorge Perlasca en virtud de su estatus como veterano de la guerra civil española. Durante el invierno, Perlasca fue muy activo, escondiendo, dando cobertura y alimentando a miles de judíos en Budapest, así como expidiendo salvoconductos basados en la ley de derecho a la ciudadanía española que había aprobado Miguel Primo de Rivera en 1924 para los judíos de origen sefardí tal como Sanz-Briz había venido haciendo.
 
Fue un político y activista búlgaro; Ministro de Justicia, que se rebeló contra el Gabinete Pro-nazi, salvando así a unos 49.000 judíos de la deportación a los campos de exterminio nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
 
Evitó la confiscación de los bienes de un puñado de judíos sefarditas. Intercedió por 14 judíos españoles enviados al campo de Drancy y organizó la repatriación de otros 77, trabajo que terminó Alfonso Fiscowich. Su actuación en favor de los judíos provocó graves tensiones con las autoridades alemanas de la Francia ocupada y con el entonces Embajador de España, Félix de Lequerica.
 
En 1944-1945 contribuyó enormemente en la acción conjunta de los diplomáticos de varias naciones neutrales (Portugal, España, Suecia, Suiza y el Vaticano) y el Comité Internacional de la Cruz Roja en Budapest para salvar a la población judía. Estas acciones, iniciadas por Carl Lutz y en las que colaboraron, entre otros, Giorgio Perlasca, Friedrich Born, Raoul Wallenberg y Ángel Sanz Briz, consiguieron emitir al menos 15.000 cartas de protección y certificados bautismales a judíos húngaros. Como decano del cuerpo diplomático, protestó con vehemencia varias veces a los gobiernos húngaros de Miklós Horthy y Ferenc Szálasi, líder del Partido de la Cruz Flechada, contra las deportaciones de judíos.
 
En la antisemita Francia de Vichy, el Monseñor Saliège, Arzobispo de Toulouse, nadó contra la corriente del sistema, al ser un activista projudío que se esforzó por mejorar la situación de los prisioneros en los campos de detención situados al suroeste del país.
 
Fue la esposa de Oskar Schindler, con quien ayudó a salvar las vidas de entre 1.200 a 1.700 judíos en el marco del Holocausto. Oskar Schindler, un industrial alemán, creó la ahora famosa lista de Judíos de Schindler, a quienes les proveyó de inmunidad frente a la persecución nazi al emplearlos en sus fábricas de esmalte y municiones.
 
Schindler adquirió a un bajo precio una fábrica en Cracovia, a la que nombró Deutsche Emaillewaren-Fabrik. En esta fábrica se usaba mano de obra judía de campos de concentraciones y en las noches regresaban a los campos. Schindler empezó a tomar gradualmente conciencia de que detrás de la explotación sistemática y esclava de los judíos se estaba propiciando una ideología irracional hacia el judío. Su fábrica era una ventana hacia una maquinaria de exterminio masivo debido a la explotación y al trabajo duro por los que pasaban. Después de la represión del gueto de Cracovia, de la cual Schindler fue testigo, empezó a cambiar su actitud hacia los judíos. Hábilmente negoció con el coronel Goeth judío por judío, pagándole una suma determinada de dinero para que cada uno de ellos fuera empleado en su fábrica. Los judíos eran inscritos en una lista por Itzhak Stern. Schindler, gracias a su habilidad, pudo proteger a los judíos de su fábrica y salvarlos de morir en los campos de exterminio nazis. A finales de 1944 Schindler pudo salvar a unos 1100 judíos polacos, quedando casi en la bancarrota.
 
Fue una enfermera polaca católica, que durante la Segunda Guerra Mundial ayudó y salvó a más de dos mil quinientos niños judíos prácticamente condenados a ser víctimas del Holocausto, arriesgando su propia vida. Fue candidata al Premio Nobel de la Paz en 2007, aunque finalmente no resultó elegida. Sin embargo, fue reconocida como Justa entre las naciones y se le otorgó la más alta distinción civil de Polonia: la Orden del Águila Blanca (Order Orła Białego).
 
Chiune Sempo Sugihara, se desempeñó como cónsul de Japón en Kovno, Lituania. En 1940, la Unión Soviética anexó Lituania y se ordenó a todos los diplomáticos extranjeros abandonar el país. Mientras Sugihara estaba empacando sus pertenencias, llegó una delegación judía, le suplicó que emitiera visas de tránsito a Japón, lo que les permitiría cruzar la Unión Soviética. Sugihara telegrafió al Ministerio de Asuntos Exteriores en Tokio, para obtener permiso para desviarse de los procedimientos regulares, pero, debido a la difícil situación de los refugiados, comenzó a emitir visas por propia iniciativa. Nueve días después, el Ministerio de Relaciones Exteriores rechazó cualquier cambio en la emisión de visas de tránsito. Aunque muchos de los judíos no cumplían con los criterios requeridos, Sugihara continuó emitiendo visas, llegando a entregarlas a entre 3.500 y 6.000 judíos, salvando a muchos de ellos de los horrores del Holocausto. Cuando la Alemania nazi invadió Lituania en junio de 1941, esa pequeña ventana de escape se cerró de golpe, y casi todos los judíos que aún quedaban en Lituania fueron asesinados. En 1984, el museo del Holocausto Yad Vashem otorgó a Chiune-Sempo Sugihara el título de Justo de las Naciones. Dos años más tarde falleció.
 
Fue contratada por Otto Frank en 1937 como secretaria y, en 1942, ya era gerente de administración de su empresa, Opekta, con sede en Prinsengracht 263, la dirección que se convertiría en el escondite de la familia Frank. Estuvo de acuerdo en ayudar llevando provisiones a su familia y a otras cuatro personas ocultas en las habitaciones de la parte de atrás del edificio de oficinas, desde julio de 1942 hasta que fue delatada y arrestada en agosto de 1944. Asimismo, ordenó para ellos cursos por correspondencia, tales como taquigrafía y latín. Logró escapar durante la redada de la Gestapo, pero regresó para ayudar a Miep Gies a recoger efectos personales de los judíos capturados, entre los cuales se encontraban los diarios y manuscritos de Ana Frank.
 
Fue un diplomático sueco miembro de una prestigiosa e influyente familia (la familia Wallenberg). En las últimas etapas de la Segunda Guerra Mundial, trabajó incansablemente y corrió grandes riesgos para salvar a miles de judíos húngaros del Holocausto. Fue arrestado por los soviéticos tras la entrada del Ejército Rojo en Budapest, alegando que era un espía de la Office of Strategic Services (OSS). Falleció estando aún bajo su custodia y su muerte es hasta el día de hoy motivo de controversia.
 
La familia Weidt se mudó a Berlín, donde a principios de 1940 abrió el taller en 39 Rosenthalerstrasse de fabricación de pinceles y escobas. Sobornando a la Gestapo Weidt logró, en febrero de 1942, liberar a muchos de sus trabajadores que habían sido internados en un campo y esperaban ser deportados. Los trajo de vuelta a su empresa y les facilitó vivir en la clandestinidad.
 
 
 
 
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