Juana de Arco en el cine

 

¿Quien fue Juana de Arco?
Juana de Arco nació un 6 de enero de 1412 en la localidad francesa de Domrémy. La infancia de Juana transcurrió a la vez que se desarrollaba la Guerra de los Cien Años. Una guerra que enfrentaba a Enrique VI de Inglaterra y al delfín Carlos VII (hijo de Carlos VI de Francia), ambos con la intención de ocupar el trono francés. A la edad de 14 años, Juana dijo que había oído la llamada de Dios, con la intención de que dirigiera al ejército francés hacia la victoria y expulsara a los ingleses del territorio. En el año 1428 realizó un viaje hasta la localidad de Vaucouleurs para unirse al ejército del príncipe Carlos. No obstante, la rechazaron. Pasó un tiempo hasta que se ganó la confianza del delfín y éste le proporcionó un ejército de 5000 hombres. Su liderazgo al frente de dicho ejército fue uno de los principales motivos por los que ganaron la guerra frente a los ingleses y el delfín pudo ser coronado como Carlos VII de Francia, hecho que se dio el 17 de julio del año 1429. El 24 de mayo del 1430 fue capturada por los borgoñeses y entregada al ejército inglés. Un tribunal eclesiástico de Rouen la acusó de herejía y de practicar brujería. Después de más de un año de juicio y a pesar de su arrepentimiento le condenaron a cadena perpetua. Estando en  prisión, se reafirmó en la idea de que las voces que oía eran de origen divino y fue condenada a morir quemada en la hoguera el 30 de mayo del 1431. 25 años después de su muerte su caso fue revisado por el papa Calixto III y fue declarada inocente. En el año 1909 fue beatificada y 11 años más tarde canonizada por el papa Benedicto XV, además de ser nombrada como la patrona de Francia.
 
Si es de su interés ampliar la información sobre Juana de Arco pinche en el siguiente link
 
 
 
Adaptaciones cinematográficas de
Juana de Arco
 
 
 
El corto de Méliès, no fue la única obra de la época, ya que años antes (1896) en los laboratorios de Edison en Nueva Jersey, se creó otra pieza de corta duración a cargo de Alfred Clark. Burning Joan of Arc, fue uno de los títulos alternativos de un proyecto experimental del que muy poco se conoce. Edison Company, con Alfred Clark y William Heisse, fue la primera en filmar la "quema" de Juana de Arco. No se trataba tanto de la quema como de la tortura o el linchamiento (algo que Clark exploró en otras películas), a lo que fue sometida en la hoguera. Por eso, cuando se mostró en España y Portugal, se la conoció como La tortura de Juana de Arco (O suplício de Joana d’Arc, Suplício de Juana d’Arc). Una copia de la película de 18 segundos se conserva en la Biblioteca y Archivos de Canadá en Ottawa y algunas imágenes en el Centre Jeanne d'Arc en Orleans. La película fue parte de una serie de "pinturas históricas sensacionales" de ejecuciones capitales famosas que Clark y Heisse fueron contratados para producir.
 
 
 
Juana de Arco (con el pelo largo) es llevada ante el obispo Cauchon, instalada en la hoguera y quemada a pesar de las súplicas de un monje. Una viñeta de un minuto o "vista histórica" compuesta sobre el modelo del fresco oficial de Jules Eugène Lenepveu en el Panteón, coloreada con un pincel y probablemente filmada en París en 1897 frente a un lienzo pintado por Marcel Jambon (pero publicado en Lyon en noviembre del año siguiente) .
 
 
  
 
 

JUANA DE ARCO

 
Es un cortometraje que dura unos 10 minutos. La película es muda, en blanco y negro (más tarde pintada a mano), y está compuesta como una "película pictórica", es decir, como una serie de escenas de fotogramas fijos (con diferentes fondos y duración variable), colocadas una tras otra para formar una historia de sentido consumado. Las tomas a menudo dejan fuera algunos elementos en los bordes, porque Méliès utilizó la cámara Lumiere, aún no equipada con un visor que el operador preparó para enmarcar las escenas de acuerdo con su experiencia. Méliès se multiplica en personajes secundarios y logra uno de los trucos más ingeniosos de la época: el interminable desfile militar que consiste en una docena de extras caminando en círculos por delante de un decorado. (Fuente: https://kripkit.com/)
 
  
 
 
En este cuadro hermoso y maravillosamente interpretado se presentan algunos de los principales incidentes relacionados con la accidentada vida de la Doncella de Orleans. En la imagen de apertura se ve a Juana de Arco como una campesina que deambula despreocupada por los prados y vive una vida tranquila entre la gente del campo. Su país está asediado por la guerra y ella, siendo una patriota y una niña muy religiosa, escucha voces celestiales y San Miguel aparece ante ella, diciéndole que vaya a ver al Rey y salve a su país del enemigo. Joan les cuenta a sus padres las visiones que tuvo, pero se asombran de sus extrañas acciones y tratan de persuadirla de que es solo imaginación. La vie de Jeanne d'Arc (La Vida de Juana de Arco) fue el título de una obra cuyo metraje original se encuentra en el archivo fílmico de Berkeley Pacific.
 
 
 
 
En Domremy, una ciudad situada cerca del río Mosa, la pequeña Joan, la hija de Jacques d'Arc, escuchó los relatos de la guerra que entonces devastaba su país. Las tropas mercenarias del duque de Armagnac lucharon en defensa del rey Carlos VII. Se opusieron a los soldados del duque de Borgoña, aliados con los ingleses. La devastación y el pillaje siguieron su estela. El campesinado pasaba sus días en la miseria y el terror, rondando los castillos implorando ayuda y auxilio. Era un estruendo constante de batalla, caballos al galope y choque de armas. Todas las casas estaban sólidamente cerradas. Juana vivió así en medio de los problemas y la ansiedad. La actriz italiana Maria Jacobini, es la primera recreación de Juana de Arco de cierta entidad). Pequeño drama italiano sobre los momentos más significativos de la militar gala.
 
  
 
 
 
En sus inicios Cecil B. DeMille abordó el tema de la doncella de Orleans aunque con un prisma distinto. Por ejemplo añade un prólogo y epílogo ambientados en la primera guerra mundial en la que un soldado británico, tiene que hacer frente a una difícil decisión. El fantasma de la Doncella se le aparece y le insta a pagar la deuda de un antepasado con ella. La acción retrocede en el tiempo hasta llegar a la Francia del siglo XV. Ocupada por el ejército inglés se inicia un flirteo entre Juana y un capitán del bando ocupante, algo insólito en la vida de la popular heroína francesa. Geraldine Farrar fue una Juana, algo más hombruna de lo habitual, Wallace Reid el capitán inglés de carácter débil y su descendiente en la primera guerra mundial. La historia de Juana de Arco es de sobras conocida, muchas actrices lo han interpretado de diferentes formas, y si esta versión no es de las mejores tampoco es la de las peores. La película fue producida por Cardinal Film y Paramount Pictures y fue filmada en Griffith Park-4730 Crystal Springs Drive, Los Ángeles,  (Fuente: Salvador Sáinz)
 
  
 
 

LA PASIÓN DE JUANA DE ARCO

 
El director se esforzó desde el principio por obtener absoluta autenticidad. El transcurso de la acción y los textos para los títulos intermedios los tomó de las actas del proceso. Los decorados los hizo construir según el modelo de antiguas miniaturas, los actores los escogió en razón de que sus rostros eran semejantes a los personajes que debían interpretar. Pero Dreyer no puso este realismo al servicio de una crónica antigua. Más bien le dio la base segura para que hiciera patente el trasfondo espiritual del proceso, la fe que vive en el hombre y por el hombre. Por esa razón, impresionantes primeros planos fueron su medio estilístico, preponderante en esta película. En sus primeros planos se revela el carácter de los personajes que actúan, se ven sus reacciones, se captan sus pensamientos. La película es considerada uno de los puntos culminantes de la creación cinematográfica. El director danés quería una nueva realidad creada con los nuevos medios del cine. Se trataba de captar la existencia humana a partir de situaciones básicas, independientes de todo trasfondo. Esta Juana no es una mujer heróica sino una sufriente, la mártir. No es la luchadora por el Rey de Francia sino la derrotada y su lucha mayor es contra el tentador. A éste, el demonio, lo presenta Dreyer en la figura de los jueces. El alma de los personajes se le entrega a la cámara, hasta el punto de que puede decirse que la película es un documental sobre el alma. (Fuente: Luis Alberto Álvarez)
 
  
 
 

SANTA JUANA DE ARCO

1935 | Gustav Ucicky
 

Al final de la Guerra de los Cien Años, Francia pasó de derrota en derrota contra los ingleses. Sólo resistió la ciudad de Orleans, defendida por La Trémoille, Dunois y Alençon. En Domrémy, una joven de 17 años, Jeanne, escucha la voz del Arcángel Miguel. Le dijo que fuera a buscar al delfín Carlos para coronarlo en Reims. Después de la coronación, solo él podrá expulsar a los ingleses de Francia. Desde el silencio, el cine se apodera de Juana de Arco con adaptaciones de Georges Méliès, Albert Capellani o Cecil B. DeMille, hasta la obra maestra de Carl Dreyer: La passion de Jeanne d'Arc. La película de Gustav Ucicky es la primera película sonora sobre la virgen de Domrémy. Luego vinieron las versiones de Victor Fleming, Roberto Rosselini, Otto Preminger o Robert Bresson.

 

 

JUANA DE ARCO

En el siglo XV, Francia es una nación derrotada y arruinada después de la Guerra de los Cien Años contra Inglaterra. La chica de granja de catorce años, Juana de Arco, dice escuchar voces del cielo que le piden que lidere el Ejército de Dios contra Orleans y que corona al débil Dauphin Charles VII como Rey de Francia. Joan reúne a la gente con su fe, forma un ejército y conquista Orleans. Cuando su ejército está listo para atacar a París, el corrupto Charles vende su país a Inglaterra y despide al ejército. Joan es arrestada, vendida a la Inglaterra de Borgoña y sometida a un vergonzoso juicio político en el castillo de RouenLa Juana de Arco de Fleming será el punto de partida para sucesivas encarnaciones de la doncella en las que, poco a poco, se desprenderá del misticismo religioso, hasta presentarse en toda su imperfección humana. La misma Ingrid Bergman se despojará de su alter ego, al hacerse pública, durante el estreno de Joan of Arc, su relación extramatrimonial con el director italiano Roberto Rosellini, lo que no solamente repercutió negativamente en la taquilla, sino que sería acusada públicamente por las iglesias luterana y cristiana por su conducta. Pero la actriz volverá a encarnar a la heroína francesa, bajo la dirección del mismo Rossellini, en Giovanna d’Arco al rogo (1954), una adaptación teatral, en la que la doncella espera su suplicio.

 

    

 

JUANA DE ARCO EN LA HOGUERA

 
Juana de Arco en la hoguera ―originalmente en francés Jeanne d'Arc au bûcher― (1935) es un oratorio dramático en 11 escenas según un poema de Paul Claudel (1868-1955) y compuesto por Arthur Honegger (1892-1955). Roberto Rossellini adaptó el oratorio al cine con el título original de Giovanna d'Arco al rogo en 1954, con Ingrid Bergman en el papel de Juana, una actriz que se sentía fascinada por la patrona de Francia. De hecho, ya la había interpretado unos pocos años antes, en el fallido largometraje de Victor Fleming, Juana de Arco, estrenado en 1948. Como resultado de las representaciones que habían tenido lugar en Nápoles y en la Ópera de París del 21 al 27 de junio de 1953. Roberto Rossellini, uno de los padres del neorrealismo italiano gracias a títulos como Roma, ciudad abierta, continuó su experimentación en el terreno del lenguaje narrativo, con la filmación de esta función teatral en vivo y que fue grabada en el Teatro San Carlo de Nápoles, mediante planos muy estáticos.
 
  
 
 
 
La película está protagonizada por Claudette Colbert (segmento "Elizabeth Whitefield"), Michèle Morgan (segmento "Juana de Arco") y Martine Carol (segmento "Lisistrata"). Cuenta tres historias, que no están relacionadas, pero cada una trata sobre una mujer y la guerra. En esta trilogía de historias, el episodio "Elizabeth" trata sobre una viuda de guerra estadounidense que va a Italia, donde estuvo su marido en la Segunda Guerra Mundial. El episodio "Jeanne" cuenta la vida de Juana de Arco. El episodio "Lisistrata" trata sobre las esposas atenienses, una adaptación de la obra griega.
 
  
 
 
 

SANTA JUANA (LA DAMA DE HIERRO)

 
Otto Preminger dirigió esta adaptación de la obra teatral homónima de George Bernard Shaw, que fue llevada al guión por el escritor Graham Greene. El punto de vista acerca de los hechos relatados difería entre Shaw y Greene, merced a la visión agnóstica del primero y el catolicismo del segundo. Su disparidad de pareceres está plasmada en la versión cinematográfica, en la que se evita inculpar de la condena de Juana a la Iglesia católica en general -al contrario que en la representación original-, acotando la responsabilidad a los jueces que dictaron sentencia. A pesar de estas cuestionadas modificaciones de Greene, no faltan ciertos elementos argumentales ambiguos. Para dar vida a la Doncella de Orleans se optó por la debutante Jean Seberg, entre unas dieciocho mil aspirantes al papel. La bella actriz se llevó un buen susto durante la filmación de la ejecución en la hoguera, por un fallo técnico que le hizo sufrir heridas menores. Cuando la cinta se estrenó en los cines Seberg tan solo tenía dieciocho años, uno menos que Juana en el momento de su muerte.
 
  
 
 
 
Una aparatosa y rimbombante producción de Irwin Allen en la que Hedy Lamarr hace de Juana de Arco, Harpo Marx de Isaac Newton y Virgina Mayo de Cleopatra entre otros personajes. Una locura que no llegó a estrenarse en España por lo mal que quedaban los españoles en esta fantasía historia. Mezcla de comedia y fantasía que narra principalmente un ficticio juicio celestial que se lleva a cabo contra la humanidad en el que se enfrentan como defensor el Espíritu del Hombre (Ronald Colman) y como fiscal el mismísimo Diablo (Vincent Price).
 
 
 
 

EL PROCESO DE JUANA DE ARCO

 
Robert Bresson deseaba captar la esencia de una joven que «poseía esa sed de libertad y de independencia que tie­nen los jóvenes de hoy».  Cuando Bresson encontró en la delicada y hermosa Flo­rence Delay la encarnación de su Juana de Arco, le pi­dió que fuera lo menos emocional que pudiera. La Juana de Arco de Bresson es espiritual, muy distin­ta a la psicológica de Dreyer (1928) y a la terrenal y laica de Jacques Rivette (1993). Resulta sobrecoge­do­ra la mezcla de familiaridad con lo sobrenatural, inso­lencia para contestar al obispo o para callar hábilmen­te, intrepidez y dulzura. Escenas como la del breve llanto al conocer el veredicto o el camino urgente y casi infantil al tormento son antológicas. La crítica y el público supieron apreciar la severidad y pureza de su estilo. Fue premio especial del jurado de Cannes. (Fuente: Fila siete)
 
  
 
 

JUANA DE ARCO I - LAS BATALLAS

Más de tres décadas después del estreno de la obra de Bresson El proceso de Juana de Arco, otro realizador francés, en este caso Jacques Rivette, fue el que plasmó su particular visión sobre la Doncella de Orleans. El director galo no tuvo prisas y dividió su aproximación a Juana en dos películas: la que nos ocupa, dedicada a las batallas, y una segunda, titulada Juana de Arco II – Las prisiones.  A partir de una puesta en escena austera, Rivette afronta una historia que antes habían abordado cineastas de la relevancia de Dreyer, DeMille, Fleming, Preminger, Rossellini y el citado Bresson. Su aportación no solo consigue ofrecer algo nuevo, sino que nos depara uno de los mejores filmes -en forma de díptico- acerca de la santa francesa. La encargada de interpretarla fue Sandrine Bonnaire, que brinda un trabajo estelar. La actriz logra una matizada composición del personaje, mediante la que refleja el carácter valiente de Juana y unos temores apaciguados por la fe.

 

  

 

JUANA DE ARCO II - LAS PRISIONES

 
Esta continuación de Juana de Arco I – Las batallas, fue rodada sin interrupciones con respecto al capítulo inicial. Lógicamente conserva las virtudes y defectos de su predecesora, ya que la división entre ambas partes, únicamente, respondía a una mejor distribución comercial de una obra de dilatado metraje. Por tanto, en su debe vuelve a estar la pobre escenificación de las batallas, tan escasas de extras, que minan el realismo del largometraje. El realizador galo Jacques Rivette, debería haber prescindido de ellas mediante una elipsis. Las bondades de la película, sin embargo, son incluso mayores que las aportadas por la primera parte, pues brilla aún con más fuerza la intensa interpretación de Sandrine Bonnaire. En su representación de Juana, el espíritu jovial de la muchacha, irá tornándose en uno más atormentado -fruto de las dramáticas circunstancias-, aunque siempre confiado en Dios.
 
  
 
 

JUANA DE ARCO

1999 | Luc Besson
 
El director galo Luc Besson dirigió a su hasta entonces compañera sentimental, la modelo Milla Jovovich, en esta nueva versión de la vida de Juana de Arco para la pantalla grande. La historia de la santa guerrera ha fascinado a cineastas de todas las épocas, sirviendo de base para numerosas películas, entre las que destacan las protagonizadas por Ingrid Bergman o Jean Seberg. La novedad en este caso radica en el deseo de Besson de hacer una película tan espectacular como es habitual en él, sin renunciar para ello a un profundo estudio psicológico del personaje.
 
  
 
 

JEANNETTE, LA INFANCIA DE JUANA DE ARCO

2017 | Bruno Dumont
 
Francia, 1425. En medio de la Guerra de los Cien Años, Jeannette, con sólo 8 años, cuida sus ovejas en el pequeño pueblo de Domremy. Un día, le dice a su amiga Hauviette que no puede aguantar más el sufrimiento que causan los ingleses. Madame Gervaise, una monja, intenta razonar con la niña, pero Jeannette está lista para tomar las armas y lograr la salvación del imperio francés. Guiada por su fe, se convertirá en Juana de Arco
 
  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Top