Diari de Girona. Mayo 2007

Lluís Benejam. Coleccionista de carteles y programas de cine

Texto: Moisès de Pablo -  Foto: Conxi Molons
 

Con una tarea muy parecida a la de un detective, buscando en desvanes de cines cerrados, en mercados de segunda mano, intercambiando a través de Internet,... el figuerense Lluís Benejam ha conseguido una impresionante colección de carteles y programas de mano de cine: 17.000 carteles y 15.000 programas de mano. Recientemente ha realizado una exposición de carteles de películas ganadoras con el premio Óscar en Capmany, en el Alt Empordà Amb una tasca molt semblant a la d’un detectiu, cercant a les golfes de cinemes tancats, a mercats de segona mà, intercanviant a través d’Internet,... el figuerenc Lluís Benejam ha aconseguit una impressionant col·lecció de cartells i programes de mà de cinema: 17.000 cartells i 15.000 programes de mà. Recentment ha realitzat una exposició de cartells de pel·lícules guanyadores amb el premi Òscar a Capmany, a l’Alt Empordà.

 

Lluís Benejam (Figueres, 1954) empezó su colección como un pasatiempo compatible con la imprenta en la que trabajaba. Con los años, se ha convertido en una especie de guardián de la cultura. Conserva un legado que, en muchos casos, ha desaparecido. Entramos en el mundo del coleccionismo.

Lluís Benejam (Figueres, 1954) va començar la seva col·lecció com un passatemps compatible amb la impremta en què treballava. Amb els anys, s'ha convertit en una mena de guardià de la cultura. Conserva un llegat que, en molts casos, ha desaparegut. Entrem al món del col·leccionisme.


Qué se ha podido ver en su exposición en Capmany? En la exposición que he realizado, de carteles de cine de 1935 a 2006, ganadoras del premio oscar, se puede ver cómo entre 1935 y 1970, aproximadamente, el sistema empleado para crear un cartel era más artesano. En aquel tiempo cada distribuidora tenía su dibujante el cual diseñaba el cartel. A partir de 1971 se empezó a incorporar la fotografía y con la entrada del photoshop, en 1991, hubo un cambio radical en el diseño de los carteles. Supongo que todo fue por una cuestión económica. Las distribuidoras tenían sus dibujantes. Los artistas que realizaban los murales en las fachadas de los cines trabajaban a sueldo. Pero, esto ha terminado. Hacia los años 90, las distribuidoras americanas ven que los productos de las películas son un mercado y se crea el Merchandising en las tiendas de pósters y a partir de aquí ya no sabes si los pósters que encuentras son originales o reproducciones.
 
¿Son conocidos los cartelistas españoles? Sí. Artistas como Mac, Soligó entre otros. Actualmente está el cartelista Óscar Mariné, que diseña los carteles de las películas de Almodóvar y Álex de la Iglesia, diseños que son muy apreciados.
 
¿Qué le atrajo de los programas de mano?   Empecé a trabajar en una imprenta donde se reimprimía el programa de mano y los empecé a guardar. En esa época los programas de mano se repartían en todos los cines de Figueres. En los años 70 se dejaron de dar. Había mucha gente que los guardaban en cajas de zapatos. Al dejar de recibirlos las cajas quedaban guardadas en armarios y cuando se cambiaba de casa, los tiraban o los daban.
 
¿No tenían conciencia de que fuera valioso? No. Yo tuve la suerte de que conocí gente mayor que tenía programas de antes de la Guerra Civil y me los cedieron y gracias a ello me sirvió para tener una colección importante de programas de cine que la dejé aparcada un tiempo.
 
¿Y qué ocurrió? Con mi mujer fundamos la empresa Roger-Fotocomposió y durante 10-12 años tuve la colección parada. Hasta que un día volvi a reemprenderla. Debía ser un año o dos antes del centenario del cine. Y para celebrar el centenario me propusieron realizar una exposición en Bellas Artes de Sabadell. Pero me encontré que para completar la exposición que tenia pensada me faltaba material.
 
Pero ya debía tener mucho, ¿no? Sobre todo programas de mano. Y algún cartel. La colección era sólo de programas. Pero al querer montar la exposición dedicada a los Óscar, carecía de información. Empecé a buscar carteles recientes en los cines de Figueres. Tuve la oportunidad de subir a la buhardilla del cine Las Vegas. Allí descubrí la cantidad de material que tenían almacenado. Antes, los cines guardaban los materiales. Había películas que se volvían a hacer y se guardaban los carteles. Por norma al disponer de espacio lo guardaban. Ahora no, las multisalas tienen un espacio muy reducido y guardan poco material. Hablé con el propietario de Las Vegas y le pedí si me podía llevar el material. Y a partir de ahí al ver que cerraban muchos cines. De Tossa, de Blanes, de Girona, de Banyoles... los fui a visitar y todos me dieron material que tenían en la buhardilla. Mi primera intención fue centrar la colección en los premios Oscar.
 
Por tener un núcleo fuerte sobre un tema. Sí. Fue entonces, al disponer de muchos carteles, cuando aproveché para realizar intercambios con coleccionistas de Francia, Sudamérica, Estados Unidos... para poder disponer de carteles distintos a los españoles.
 
Me comentó que se hace sobre todo por Internet. Internet es una puerta abierta. Antes se hacía via correo postal y mandando paquetes.
 
¿Hay páginas de coleccionistas? No. En el dorso de los programas muchos coleccionistas apuntaban su nombre y dirección y si te llegaba alguno era cuando le mandabas una carta para preguntarle si quería hacer intercanvios y si recibias respuesta a partir de este momento era cuando comenzaba el intercanvio.  
 
¿Tiene contacto con gente de muy lejos? De Montevideo, Lino Lakes de Estados Unidos,  París...
 
Y a un señor de Uruguay, qué le interesa de los carteles de aquí? Le interesa el cartel español. Los carteles de allí son diferentes de los de aquí, incluso el título es distinto. Hay un señor de Estados Unidos que le interesa todo lo relacionado con ciencia-ficción de cualquier país el mundo. Al francés le mando listas y él elige.
 
También hay un mercado económico del cartel, pero ustedes cambian. Yo nunca he hecho negocio con un cartel que me han dado. Mi idea es el intercambio. También alguno se debe comprar. Con el Instituto Jean Vigo de Perpignan hacemos intercambios. En dos años nos hemos intercambiado cerca de 4.000 carteles. A las dos partes nos interesa.
 
¿Qué significa? Que hay gente que intercambia. Luego empecé a buscar carteles de películas poco conocidas. Y empecé a realizar un archivo cinematográfico. Éste es un listado de películas por orden alfabético (me enseña su archivo, un libro grueso de unos 5 centímetros). Y aquí encuentro si tengo la guía, el programa, el cartel, las diapositivas, el disco, el CD, el DVD...
 
Debe tener información de miles de películas. Tengo relacionadas, desde 1926 hasta la fecha, unas 31.000 películas estrenadas en España. Pueden ser más porque no están los cortometrajes.
 
Tiene más del 60% de todo. ¡increible! Me comenta como tiene controlado el material en las listas que hace:  En rojo tengo las guías. verde es el programa. Hay carteleras, diapositivas... Tengo pósters de distintos paises. El poster francés tiene tres tamaños. También si es de vídeo, que es distinto al del cine. Ahora hay películas que se comercializan directamente en el vídeo. Hay tanta oferta que los cines no pueden absorberla. También diapositivas de anuncios, cuando había doble sesión. Diapositivas que las distribuidoras mandan a la prensa. También Cedés y elepés.
 
Hay mucha gente en Cataluña que tenga tantos carteles? Sí. Pero es gente que no quiere tener demasiado contacto. Hago intercambio con un chico de Tarragona, que le gusta el tema del oeste. Pero que lo reúna todo, como yo, no conozco a nadie. Supongo que habrá gente con mucho más material que yo.
 
Empezó en 1992. El archivo sí. Ahora, lo estoy catalogando... y lleva mucho trabajo.
 
¿Cuántos carteles y programas tiene? Tengo unos 17.000 carteles. Y de programas se hablaba que se habían impreso entre 19.000 y 20.000, y yo debo tener unos 15.000.
 
Con el inconveniente de que cada año hay más películas. Sí. Pero mis listas las actualizo cada viernes con los entrenos semanales.
 
Hay alguna laguna difícil de llenar, como la época de la Guerra Civil? Sí. Es muy difícil de encontrar y se pagan precios muy altos.
 
¿Y una película conocida va más cotizada? Sí. Los vendedores tienen un concepto equivocado. Encuentran Lo que el viento se llevó. Ellos ven que en una subasta se han pagado 3.000 euros, pero por un cartel original de los años 50. No por un cartel impreso en los años 80. Una cosa es la original. Y otra las reposiciones.
 
Así que de una misma película tiene 4 o 5 carteles distintos. Si o 7 
 
¿Sigue haciendo la colección de los Óscar? Sí. Por la exposición de Capmany me regalaron un folleto del Windsor de Lo que lo viento se llevó. En el estreno debía ir con traje de gala, en los años 50. En la colección de los Óscar tanto pueden haber carteles chinos o vietnamitas. En la colección general puedo tener carteles que no tienen ningún valor, pero que alguien puede hacer un estudio sobre un actor o director y le hace servicio.
 
Guarda una serie de bienes culturales que mucha gente refuso. Sí, se tiró mucho. El propio Filmax, cuando quiso hacer un libro de los sus 50 años, no tenía material. Y allí conocía una chica que me pidió material. También cuando visitas un anticuario o mercados de segunda mano, oyes personas comentar: «Mira, eso lo teníamos en casa».
 
¿Se encuentran falsificaciones de carteles? Más que falsificaciones, son reimpresiones. El programa sí que se había falsificado.
 
¿Hay carteles que le hagan mucha ilusión? Casablanca, su primera edición. Es dificil que lo consiga. Tengo muy claro que la colección no debe de resentir la economía familiar. Te podrías gastar millonadas. Se han realizado muchas colecciones con el bolsillo. Pero qué ilusión tiene esa persona?
 
Tenerlo. Tienes razón. Pero para mi coleccionar me permite relajarme. Es un pasatiempo. Siempre digo: coleccionar no es comprar o vender. Es crear memoria. Conocí a un chico de Valencia que vendía murales. El solamente quería vender pero logré hacer intercambios. 
 
¿El cartel tiene futuro? El cartel se mantendrá 
hasta que se pueda proyectar la imagen en una pantalla, luego desaparecerá. El programa de mano ha desaparecido. Las carteleras que se colocaban en las entradas también. La guía publicitaria creo que va a desaparecer y supongo que se mantendrán las estructuras de cartón en los vestibulos de los cines

Què s’ha pogut veure a la seva exposició a Capmany? A l’exposició que he fet, de cartells de cinema de 1935 a 2006, guanyadores del premi oscar, es pot veure com entre el 1935 i el 1970, aproximadament, el sistema emprat per crear un cartell era més artesà. De fet cada distribuidora tenia el seu dibuixant el qual dissenyava el cartell. A partir de 1971 es va començar a incorporar la fotografia i amb l'entrada del photoshop, l'any 1991, hi va haber un canvi radical en el disseny dels cartells. Suposo que tot va ser per una qüestió econòmica. Les distribuïdores tenien els seus dibuixants. Els artistes que realitzaben els murals a les façanes dels cinemes estaven a sou. Però és clar, això s’ha acabat. Cap als anys 90, les distribuïdores americanes veuen que els productes de les pel·lícules són un mercat i es crea el Marxandatge a les botigues de pòsters i a partir d'aquí ja no saps si els pòsters que trobes són originals o reproduccions.

Són coneguts els cartellistes espanyols? Sí. Artistes com en Mac, en Soligó entre altres. Actualment hi ha el cartellista Óscar Mariné, que dissenya els cartells de les pel·lícules d’Almodóvar i Álex de la Iglesia, dissenys que són molt apreciats.
 
Què li va atreure dels programes de mà?  Vaig començar a treballar en una impremta on es reimprimia el programa de mà.
i els vaig començar a guardar.. En aquella època els programes de mà es donaven a tots els cines de Figueres. Als anys 70 es van deixar de donar. Hi havia molta gent que els guardaven en caixes de sabates. En deixar de rebre'ls les caixes quedaven guardades en armaris i quan es canviava de casa, els llençaven o els donaven.
 
No tenien consciència que fos valuós? No. Jo vaig tenir la sort de conèixer gent gran que tenia programes d’abans de la Guerra Civil i m'els van cedir i gràcies a això em va servir per tenir una col·lecció important de programes de cine que la vaig deixar aparcada un temps.
 
I què va passar? Amb la meva parella vam fundar l'empresa Roger-Fotocomposió i durant 10-12 anys vaig tenir la col·lecció aturada. Fins que un dia la vaig reemprendre. Parlo d'un any o dos abans del centenari del cinema. I per celebrar el centenari em van proposar fer una exposició a Belles Arts de Sabadell. Però em vaig trobar que per completar l'exposició que tenia pensada em faltaba material.
 
Però ja en devia tenir molt, no? Sobretot programes de mà. I algun cartell. La col·lecció era només de programes. Però al voler muntar l'exposició dedicada als Òscar, em mancava informació. Vaig començar a buscar cartells recents als cinemes de Figueres. I em van deixar pujar a les golfes del cinema Las Vegas. Allà vaig descobrir la quantitat de material que tenien emmagatzemat. Abans, els cinemes guardaven els materials. Hi havia pel·lícules que es tornaven a fer i es guardaven els cartells. Per norma al disposar d'espai ho guardaven. Ara no, les multisales tenen un espai molt reduït i ho llencen tot. Vaig demanar al propietari de Las Vegas si em podia emportar el material. I a partir d’aquí al veure que tancaven molts cines. De Tossa, de Blanes, de Girona, de Banyoles... els vaig anar a visitar i tots em van donar material que tenien en golfes. La meva intenció era centrar la col·lecció en els premis Oscar.
 
Per tenir un nucli fort sobre un tema. Sí. Va ser llavors, al disposar de molts cartells, quan vaig aprofitar per fer intercanvis amb col·leccionistes de França, Sud-amèrica, Estats Units... per poder conseguir cartells diferents als espanyols.
 
Em va comentar que es fa sobretot per Internet. Internet és una porta oberta. Abans es feia a través de correu postal i enviant paquets.
 
Hi ha pàgines de col·leccionistes? No. Al dors dels programes molts col·leccionistes apuntaven el seu nom i adreça i si t'arribava algun era quan li enviaves una carta per preguntar-li si volia fer intercanvis i si rebies resposta a partir d'aquest moment era quan començava l'intercanvi.
 
Té contacte amb gent de molt lluny? De Montevideo, Lino Lakes d’Estats Units, París....
 
I a un senyor de l’Uruguai, què li interessa dels cartells d’aquí? L'interessa el cartell espanyol. Els cartells d’allà són diferents dels d’aquí, fins i tot el títol es diferent. Hi ha un senyor dels Estats Units que li interessa tot allò relacionat amb ciència-ficció de qualsevol país el món. Al francès li envio llistes i ell tria.
 
També hi ha un mercat econòmic del cartell, però vostès canvien. Jo no he fet mai negoci amb un cartell que m’han donat. La meva idea és l’intercanvi. També algun s’ha de comprar. Amb l’Institut Jean Vigo de Perpinyà fem intercanvis. En dos anys ens hem intercanviat prop de 4.000 cartells. A tots dos ens interessa.
 
Què vol dir? Que hi ha gent que intercanvia. Després vaig començar a buscar cartells de pel·lícules poc conegudes. I vaig començar a fer un arxiu cinematogràfic. Aquest és un llistat de pel·lícules per ordre alfabètic (m’ensenya el seu arxiu, un llibre gruixut d’uns 5 centímetres). I aquí trobo si tinc la guia, el programa, el cartell, les diapositives, el disc, el cedé, el devedé...
 
Deu tenir informació de milers de pel·lícules. Tinc relacionades, des del 1926 fins ara, unes 31.000 pel·lícules estrenades a Espanya. Poden ser més perquè no hi són els curtmetratges.
 
Té més del 60% de tot. Déu n’hi do! Em comenta com té controlat el material a les llistes que fa: En vermell tinc les guies. En verd és el programa. Hi ha cartelleres, diapositives... Tinc pòsters de diferents països. El pòster francès té tres mides. També si és de vídeo, que és diferent al del cinema. Ara hi ha pel·lícules que van directament al vídeo. Hi ha tanta oferta que els cinemes no poden absorbir-la. També diapositives d'anuncis, quan hi havia doble sessió. Diapositives que les distribuïdores envien a la premsa. També Cedés i elepés.
 
Hi ha molta gent a Catalunya que tingui tants cartells? Sí. Però és gent que no vol tenir massa contacte. Faig intercanvi amb un noi de Tarragona, que li agrada el tema de l’oest. Però que ho aplegui tot, com jo, no conec ningú. Suposo que deu haver-hi gent amb molt més material que jo.
 
Va començar al 1992. L'arxiu sí. Ara, ho estic catalogant... i porta molta feina.
 
Quants cartells i programes té? Tinc uns 17.000 cartells. I de programes s’havia dit que s’havien fet entre 19.000 i 20.000, i jo en dec tenir uns 15.000.
 
Amb l’inconvenient que cada any hi ha més pel·lícules. Sí. Però les llistes les actualitzo cada divendres amb les entrenes setmanals.
 
Hi ha alguna llacuna difícil d’omplir, com l’època de la Guerra Civil? Sí. És molt difícil de trobar i es paguen preus molt forts.
 
I una pel·lícula coneguda va més cotitzada? Sí. Els venedors tenen un concepte equivocat. Troben Lo que el viento se llevó. Ells veuen que en una subhasta s’han pagat 3.000 euros, però per un cartell original dels anys 50. No per un cartell imprés als anys 80. Una cosa és l’original. I una altra les reposicions.
 
Així que d’una mateixa pel·lícula té 4 o 5 cartells diferents. Sí. O set.
 
Continua fent la col·lecció dels Òscar? Sí. Per l’exposició de Capmany em van regalar un fulletó del Windsor de Lo que el viento se llevó. A l’estrena s’havia d’anar amb vestit de gala, als anys 50. A la col·lecció dels Òscar tant poden haver-hi cartells xinesos o vietnamites. A la col·lecció general puc tenir cartells que no tinguin cap valor, però algú pot fer un estudi sobre un actor o director i li fa servei.
 
Guarda una sèrie de béns culturals que molta gent va llençar. Sí, es va llençar molt. Filmax mateix, quan va voler fer un llibre dels
seus 50 anys, no tenia material. I allà coneixia una noia que em va demanar material. També quant visites un brocanter o mercats de segona mà, sents persones comentar: «Mira, això ho teníem a casa».
 
Es troben falsificacions de cartells? Més que falsificacions, són reimpressions. El programa sí que s’havia falsificat.
 
Hi ha cartells que li facin molta il·lusió?  Casablanca, la primera edició. Es difícil que el trobi. Tinc molt clar que la col·lecció no ha de ressentir l’economia familiar. Et podries gastar milionades. S’han fet moltes col·leccions amb la butxaca. Però quina il·lusió té aquella persona?
 
Tenir-ho. Tens raó. Però per mi col·leccionar em permet relaxar-me. És un passatemps. Sempre dic: col·leccionar no és comprar o vendre. És crear memòria. Vaig conèixer un noi de València que venia murals. Ell només volia vendre però vaig aconseguir fer intercanvis.
 

El cartell té futur? El cartell es mantindrà fins que es pugui projectar la imatge en una pantalla. El programa de mà ha desaparegut. Les cartelleres que es posaven a les entrades també. La guia publicitària crec que desapareixerà i suposo que es mantindran les estructures de cartró als vestíbuls dels cinemes.

 
En el PDF encontrará el artículo publicado en el Diario de Girona. Mayo 2007

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